Algunos críticos cinematográficos consideran que esta película es la obra más provocadora de Watkins, ya que la crítica al gobierno supera en dureza incluso a la de The War Game o The Journey. El film relata los acontecimientos ficticios que podrían resultar de la aprobación, en los Estados Unidos, de la Ley McCarran de 1950, que permitiría al gobierno federal detener a cualquier individuo sospechoso de constituir una amenaza para la seguridad nacional. Estamos en 1970, la guerra de Vietnam no se ha terminado aún y el presidente Nixon declara el estado de emergencia. En el desierto de California, un tribunal civil juzga a los detenidos, estudiantes en su mayoría, que defienden con pasión ideas como el pacifismo o la igualdad social, o bien se les acusa sencillamente de falta de lealtad civil. Pueden elegir entre largas penas de cárcel o probar suerte e intentar sobrevivir en el Punishment Park, un espacio de castigo donde deben recorrer 85 kilómetros de desierto rocoso y abrasador, sin agua ni comida, perseguidos por policías que tienen armas y vehículos, y que se lo toman como un pasatiempo y unas prácticas de tiro. seguir leyendo