Posts Tagged: falso documental


16
Jul 10

“La Commune”: La teoría llevada a la práctica. La práctica como plataforma para expresar la teoría.

La jugada de Watkins en este film no consiste solo en dar a conocer los acontecimientos de mayo de 1871 en París, o en el protagonismo de algunos temas de calado social –como el papel de la mujer, la democracia o la violencia en los medios–, sino en el hecho de aunar estos contenidos a la liberación de la forma audiovisual, que se expresa así de forma práctica y teórica. Es por ello una doble jugada, que da como resultado una obra enormemente didáctica.
Watkins da una interesante vuelta de tuerca al tratamiento de un tema histórico mediante la introducción de anacronismos como parte fundamental de la trama. Llama especialmente la atención la aparición de la televisión en el contexto de los hechos de 1871, con varias cadenas: una partidaria de la burguesía, que utiliza la Monoforma más manipuladora a la manera de las cadenas de televisión preponderantes, y la segunda, a través de la cual vemos la película, que expresa lo que piensan los diferentes protagonistas, de un bando y otro, en un alarde de objetividad periodística. En esta línea destacan las reflexiones de los personajes acerca de cómo sus actos han repercutido en la actualidad, lo que lleva a comparar las diferentes propuestas que se plantean en La Commune con lo que ocurre hoy día respecto a los mismos temas. seguir leyendo


15
Jun 10

De la potencia de ver el futuro: a propósito de “The War Game” de Peter Watkins

Por Marta García Quiñones.

Cuántas veces se ha evocado la figura del superviviente, del que ha visto y vivido y por lo tanto está en condiciones de dar testimonio, como garante de que algunas atrocidades de la historia no van a volver a repetirse. Sin embargo, esta estructura de la memoria colectiva, aun proyectándose hacia el futuro, remite inexorablemente al pasado: es una vacuna contra la repetición del horror conocido, quizás no aplicable a horrores nuevos. De la necesidad de hacer comprender la potencia destructora en su novedad nace precisamente The War Game (1965) de Peter Watkins. Hiroshima y Nagasaki podrían ser ejemplos definitivos de la capacidad arrasadora del armamento nuclear, si no fuera porque desde los bombardeos de 1945 esa potencia destructora no había y no ha dejado de aumentar. La evocación del pasado y el testimonio de los supervivientes entonces no bastan. seguir leyendo


28
May 10

Herejías

A propósito de Edvard Munch, por Dolores Acebal.

Peter Watkins nunca ha tenido reparos en admitir que Edvard Munch (1973), además de ser uno de sus proyectos más personales, es una autobiografía camuflada de sus propias angustias e inquietudes creativas.

Asumamos que tanto Munch como Watkins forman parte de esa categoría de artistas que Pierre Bourdieu definió como heréticos, en tanto que condenados a experimentar las tensiones e incertidumbres propias de quienes ponen en marcha un nuevo régimen artístico que aún no se ha instaurado en la sociedad.1

Munch, desde luego, practicaba un expresionismo avant-la-lettre que lo condenó al ostracismo más absoluto por parte de sus coetáneos. seguir leyendo


26
May 10

“Edvard Munch”

Edvard Munch, filmada durante el año 1973, es otra obra enmarcada en el género del docudrama del cineasta y teórico Peter Watkins. En ella el director consigue, mediante una serie de elementos cinematográficos, la creación de una obra de marcado carácter pedagógico, donde, a partir de la historia del artista, retrata el contexto social y cultural de la época. En este contexto destaca el papel preeminente de la liberación de la mujer, expuesto por ejemplo en  la relación entre Munch y Mrs Heiberg y en el tratamiento de este personaje en particular. seguir leyendo


25
May 10

Vencedores o vencidos

A  propósito de Culloden, que se pudo ver en la segunda sesión del ciclo, por Dolores Acebal.

La utilización reiterada de primerísimos planos de actores mirando y hablando a cámara se ha convertido en uno de los rasgos característicos del cine de Peter Watkins. En Culloden (1964), la radicalidad de dicha propuesta deriva tanto de la profusión con la que se utiliza, como del contexto histórico al que se aplica. Casi un ochenta por ciento del metraje de este docudrama de reconstrucción histórica está compuesto por encuadres que escrutan al milímetro el rostro de sus protagonistas. Con ello se consigue otorgar a la escenificación de un conflicto bélico del siglo XVIII, un tono de cercanía e inmediatez propio de una retransmisión periodística, a la vez que se resalta la vertiente más humana y personal del drama. Toda una declaración de principios ético-estéticos, sin duda. Sobre todo si tenemos en cuenta los paralelismos que se establecieron entre estas imágenes y las que por esas fechas circulaban en los noticiarios de la guerra de Vietnam. seguir leyendo