Posts Tagged: the war game


16
Jun 10

A propósito de “The War Game”, otros estilos, otras historias

The Day After (1983), de Nicholas Meyer. Película en directa relación, tanto formal como temática, con The War Game. Narra el día después de un asalto nuclear en Kansas City, en plena guerra entre La Unión Soviética y los Estados Unidos

Threads (1984), de Mick Jackson. Trasunto de la película de Watkins, reincide en la cuestión: “¿Cuáles son las consecuencias de un ataque nuclear?”. Mezcla ficción y documental a través de la historia de un joven matrimonio que espera un hijo.

The Road (2009), de John Hillcoat. Basada en la premiada novela del mismo título de Cormac McCarthy, narra las penalidades que sufren un padre y su hijo al intentar sobrevivir en un futuro post-apocalíptico, tal vez post-nuclear. seguir leyendo


16
Jun 10

Watkins próximamente en la biblioteca del Centre d’Estudis i Documentació del MACBA

Sí por cualquier motivo no pudiste ver alguna de las películas del ciclo “Peter Watkins”, ahora tienes la oportunidad de hacerlo en la biblioteca del Centre d’Estudis i Documentació, donde próximamente se depositarán las siguientes obras:

-          The diary of an unknown soldier, 1959, 17’

-          The forgotten faces, 1960, 18’

-          Culloden, 1964, 69’

-          The war game, 1965, 47’

-          Privilege, 1966, 103’

-          Punishment Park, 1971, 88’

-          Edvard Munch, 1973, 172’

-          The Freethinker, 1994, 274’

-          La Commune, 2000, 345’


15
Jun 10

De la potencia de ver el futuro: a propósito de “The War Game” de Peter Watkins

Por Marta García Quiñones.

Cuántas veces se ha evocado la figura del superviviente, del que ha visto y vivido y por lo tanto está en condiciones de dar testimonio, como garante de que algunas atrocidades de la historia no van a volver a repetirse. Sin embargo, esta estructura de la memoria colectiva, aun proyectándose hacia el futuro, remite inexorablemente al pasado: es una vacuna contra la repetición del horror conocido, quizás no aplicable a horrores nuevos. De la necesidad de hacer comprender la potencia destructora en su novedad nace precisamente The War Game (1965) de Peter Watkins. Hiroshima y Nagasaki podrían ser ejemplos definitivos de la capacidad arrasadora del armamento nuclear, si no fuera porque desde los bombardeos de 1945 esa potencia destructora no había y no ha dejado de aumentar. La evocación del pasado y el testimonio de los supervivientes entonces no bastan. seguir leyendo


9
Jun 10

Las huellas de la ficción

A propósito de Punishment Park por Dolores Acebal.

Recientemente se publicaba en la revista Cahiers du Cinema un interesante estudio del cineasta Samuel Alarcón centrado en dos de las secuencias claves de la película de Roberto Rossellini Te querré siempre (1953): la del hallazgo de los esqueletos en las ruinas de Pompeya y la del milagro final en el pueblo de Maiori. Hasta ahora estas dos escenas habían sido consideradas como el reflejo fiel de una realidad con la que el director se había topado por casualidad mientras rodaba. Es cierto que Rossellini trabajaba con un guión de tan solo cinco hojas, que se nutría continuamente del devenir cotidiano de los parajes napolitanos, y que de ahí deriva la intensa modernidad del film. Pero, según Alarcón, ambas secuencias no son fruto de una retransmisión en directo de los hechos sino el resultado de la puesta en escena del realizador.1
¿Es relevante saber si los obreros de la fábrica de los Lumière estaban saliendo espontáneamente cuando los cineastas los filmaron o si su acción respondía a las directrices más o menos pautadas de los directores? Sí, sin duda, es primordial conocer las circunstancias que rodean el proceso de producción para entender mejor la naturaleza del hecho fílmico. Pero la intervención de los realizadores en la composición de unos acontecimientos que se plantean como reales, no les resta a éstos autenticidad sino que realza su potencial de subversión al insertarlos en el marco de una voluntad discursiva2. En palabras de Claude Lanzman, “Hacer imágenes a partir de lo real equivale a agujerear la realidad. Encuadrar una escena es profundizar”.3 seguir leyendo